martes, 22 de septiembre de 2009

México Electoral

Helisut Córdova

México cada año celebra elecciones para elegir un sin número de representantes, desde presidentes municipales, diputados locales, diputados federales, gobernadores, senadores y presidente de la república.

En este 2009 los mexicanos salieron a votar para elegir a 500 diputados federales, y en varios estados gobernadores, presidentes municipales, regidores, y diputados locales, elecciones claro está, con cargo al erario público.

Pero el calendario electoral no termina ahí, los ciudadanos aun no terminan de deshacerse de todo lo que fue el ataque mediático de campañas y ya tienen ante sus ojos, las precampañas de lo que serán las nuevas elecciones.

Para este 2010, nos enfilamos hacia los próximos comicios que se desarrollaran en el país, celebrándose en 13 estados de la República Mexicana, donde se disputaran 10 gubernaturas, 451 diputaciones locales y 1481 municipios.

Nuestro calendario electoral, tiene establecidas las fechas especificas para cada evento, se han hecho reformas al respecto para tratar de empatar cada elección y en teoría abaratar los costes de estas, sin embargo, valdría la pena preguntar, ¿se ha logrado?

Al parecer, tener un calendario electoral tan saturado en el país, no ha hecho de México una nación más democrática, pero si ha logrado que la confianza en los políticos cada día se vea mas mermada, amén de los escándalos en la política en general, que han contribuido al tema de la desconfianza.

lunes, 21 de septiembre de 2009

MENTIRAS TRANSPARENTES

Helisut Cordova


Cuando parecía que México entraba a la lista de países de primer mundo en materia de transparencia, esta posibilidad cada día dista más de la realidad y la prueba de que esto sucede, impera con el oscurantismo que reina en nuestras instituciones, ante los penosos esfuerzos de nuestros gobiernos por demostrar lo contrario.

La opacidad de nuestros sistemas de transparencia hacen evidente esta situación, que inicia desde la misma designación de los comisionados que tienen que velar por la transparencia de nuestras autoridades y sus procesos a nivel nacional como en sus capítulos locales.

A nivel nacional el ejemplo esta en el actual Secretario de Educación Publica, Alonso Lujambio, quien hasta antes de su actual cargo, fingió como Comisionado Presidente del IFAI, una designación en la cual todo el tiempo se acuso, que el presidente de la República Felipe Calderón estuvo detrás de la misma y el tiempo se encargo de confirmarlo, Lujambio es ahora flamante secretario de gabinete del gobierno federal.

Pero a niveles locales los casos son más penosos, en el Estado de Puebla el Comisionado presidente de la Comisión de acceso de información (CAIP) Antonio Juárez Acevedo, mintió a los diputados de la LV Legislatura del congreso poblano, para postularse como candidato a dicha Comisión, puesto que desde 1999 fingía como secretario general de la agrupación política nacional Plataforma Cuatro, hecho que violó de manera flagrante los artículos 27 y 28 de la Ley de Acceso a la Información, que prohibe a los comisionados tener un cargo como dirigente partidista, así como el 50 de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

Sin embargo y pesar de que se contaban con las actas pruebas de la ilegalidad, el congreso de la entidad ignoró el hecho y se permitió que la persona que tenía que ser garante de la transparencia en Puebla, fuera un funcionario que recurrió a la mentira para obtener el cargo.

Ante tale hechos y después de la presión de varios sectores sociales solicitando su destitucion, el comisionado implicado recurrió a ampararse ante la justicia, aunque esto suene paradójico e irreverente -a pesar de mentir, recurrio a la ley para tratar de avalar una ilegalidad-, pero este fin de semana un Tribunal Colegiado le negó dicho beneficio, por lo que Antonio Juárez Acevedo tendrá que dejar el cargo.

Pero el daño está hecho, una institución que tenía que ser transparente, seria y legal, fue convertida en sinónimo de oscurantismo, de arreglos amañados y compadrazgos. Quien tenía que velar por los intereses de la sociedad, velo por intereses personales recurriendó a la falsedad para ello.

Los Grupos del poder quisieron vendernos una nueva forma de transparencia, donde se oculta la verdad, con una delgada línea, que es la mentira.

Las autoridades han recurrido a ponernos instituciones de transparencia para ocultar la verdad, deciendonos que si y que no tenemos permitido saber, sin embargo devemos reconocer que esto ya es un avance, pues nos han curado un poco la ceguera, ahora nos toca a nosotros poner el verdadero remedio, hacer que se cumpla la ley.

viernes, 18 de septiembre de 2009

LA INDEFINICION COMO ESTRATEGIA

Helisut Cordova.

Desde los años 80’s la indefinición política, ha sido recurrente por parte de los políticos como estrategia y método para acaparar la atención mediática, para mantener en la agenda diaria su nombre, ya que según sus equipos de trabajo, de esta manera, mantendrán una tendencia ascendente en la memoria de la gente y una mejor aceptación e intención de voto, al ser recordado por los votantes ante una posible contienda electoral.

El método seria ridículo, por no ser que los políticos que recurren a este plan, son personajes que actualmente ostentan un cargo público, que les otorga un foro en medios y los mantiene vigentes ante la vista de sus representados.

La indefinición a la cual le apuestan, es a jugar con su nombre, en la contienda electoral futura, para de esta manera medir su supuesta popularidad, y posicionarse ante el posible votante y -de acuerdo a la lógica de su equipo que lo rodea- subir sus bonos.

Pero la respuesta es simple. De todas las estrategias electorales, esta, es la más fácil, pero a la vez la que peores resultados y dividendos arroja, pues a corto y largo plazo, los posibles votantes caen en el hartazgo del discurso repetitivo y del resultado recurrente, donde al final el personaje en cuestión opta por decir que si quiere ser candidato, argumentando que el pueblo así se lo pide.

De todas las apuestas, esta es la malsana, porque todo el posicionamientoque se logra ante los reflectores de la indefinición, se puede y se pierde, en el desarrollo de la campaña, la razón, nunca hubo desde un principio un rumbo claro, de qué hacer o como hacer ante las definiciones, ni un trabajo aterrizado ante los simpatizantes, porque la estrategia primera no lo permite.

En la mayoría de los casos, dos cosas se tuvieron claras, la indefinición como estrategia para lograr posicionamiento, seguir en el cargo para hacerse de recursos y adoradores, tomar la actual representación que se ostentaba, como plataforma, reflector y un espejo de medición. Pero a estos apostadores de la política se les olvida una cosa, México, y buena parte del mundo ya no está hecho de caudillos, porque el electorado, solo se identifica al principio con estos, pero en las definiciones se harta de ellos.